
El otro día así de casualidad, vi en twitter un anuncio promocionado de estos que ponen ahora, no era ni más ni menos que de una aplicación que se llama Pomelo. Prometía editar fotos.
Reconozco que me molestó el spam en mi TL sólo porque alguien pagase, pero a los dos segundos dije: pues voy a probarla. Y así lo hice. Mientras estaba en el baño, momento que muchos usáis para jugar al Candy (no mintáis), me puse a trastear un poco para ver cómo era y bueno, no me decepcionó.

