La gente siempre suele hacer propósitos de año nuevo, pero siempre son cosas que harán o que empezarán a hacer. Como sé que esos propósitos se dejan de lado y en febrero no existen, ya sea porque nos olvidamos o porque nos resulta difícil empezar algo nuevo, lo que yo me propongo es dejar de hacer cosas, en general, malas para mí, ya sea física o mentalmente.

