ISBN: 9788444149547 Nº de páginas: 190 Género: Terror/Juvenil Editorial: Everest
En el pueblecito costero donde viven dos hermanos hay un tipo que tiene un bazar de trastos viejos y un taller donde arregla pequeños cachivaches estropeados. Acuden allí un día por encargo de su madre para que Dionisio, el dueño, arregle el desperfecto de un cuadro. Para su sorpresa, cuando van a recogerlo, lo que se encuentran es un extraño garabato cubriendo la cara del personaje del cuadro. Dionisio les dice que ha sido obra de su nuevo ayudante y los hermanos quedan muy intrigados. Dionisio les enseña otras «obras» del misterioso ayudante y los hermanos se sienten aún más atraídos por su extraña temática: un ser enterrado, una anciana en una habitación que parece colgar boca abajo del techo, un hombre alto con un sombrero de copa…A los hermanos les parecen verdaderas obras de arte que, además, quieren contar una historia. Por eso, le piden a Dionisio que les presente al autor, que trabaja silenciosamente en la trastienda. Allí encuentran a una persona muy extraña: un hombre grande, de mirada vacía, y con poca o ninguna intención comunicativa, pero que para su sorpresa empieza a hablar con gran dificultad. Se llama Robinson Dostoievsky y les cuenta su terrorífica historia en la que los hermanos se verán también involucrados, combinándose la curiosidad infantil y los acontecimientos fantásticos relacionados con un tesoro y con ciertas prácticas de brujería.
Mentiría si dijese que he leído este libro nada influenciada por el título que tiene. Nada más leer la palabra zombie los ojos se me abrieron como platos y el culo se me hacía pepsi cola. Pero cuidado los que vayáis pensando lo mismo que yo, este zombie no es un zombie como otro cualquiera. Os lo explico.
Los hermanos Abad conocen a Robinson Dostoievsky que trabaja para Dionisio, un hombre que tiene una especie de tienda de segunda mano. Ahí, en la trastienda, Dostoievsky les contará historias que le recordarán a zombies, no los de las películas, sino a aqellos zombies que creaba la brujería en las tribus perdidas.
Es cierto, yo esperaba zombies de los que comen carne viva, pero bueno, este no ha sido tampoco malo, me ha recordado mucho al Frankenstein de las películas, un monstruo que obedece las órdenes de su amo, de quien lo ha creado. Ha sido por esa parte por la que me ha gustado bastante, y por la que lo leí sólo en un día, vamos, el libro tiene sólo 190 páginas, se lee en un rato y es muy entretenido.
Eso sí no os hagáis muchas espectativas, este es un libro muy sencillito, pero que merece la pena leer sólo por la historia de Dostoievsky, que ocupa gran parte del libro y la verdad que viendo el booktrailer, te dan muchísimas ganas de leerlo. Es esa mezcla entra terror, misterio y lo ya conocido que engancha, de verdad, engancha. Si no fuese por el coraje que le he cogido a los hermanitos... En fin, eso es harina de otro costal.
Hay algo que yo le quitaría al libro, y son las últimas dos páginas. No sé por qué al autor ha hecho eso con un zombie, me pone muy triste porque esperaba algo totalmente diferente. No me ha gustado nada, en serio, nada, esas dos últimas páginas. ¡Si es que son sólo dos!
Resumiendo, lo mejor de este libro es el misterio que entraña, las historias ocultas que tienen los personajes, pero os recomiendo que si os gusta lo que va sucediendo, dejéis las últimas dos páginas para un día de vuestro futuro.
-Agradecimientos a Everest por el ejemplar-


