ISBN: 9788439727811 Nº de páginas: 148 Género: Narrativa Editorial: Mondadori Título original: Le plus petit baiser jamais recensé
¿Eres de los que creen que el amor mueve montañas? ¿Que nuestro destino amoroso está por encima de nuestra voluntad? ¿Te parece que una historia de amor romántica tiene que vencer todo tipo de obstáculos?Si en alguna ocasión te hiciste esas preguntas esta novela fue escrita para ti, y empieza de la siguiente forma:Chico busca a chica. Pero ¡un momento! que nuestros personajes son mucho más originales: chico enamorado busca a chica con nombre de flor y que cuando la besan desaparece. Chico enamorado y desesperado que recurre a un extraño detective privado especialista en cazar mujeres difíciles. Y así, da comienzo una aventura que nos planteará una última pregunta ¿Cuando encontramos al amor de nuestra vida, sabemos retenerlo?
Que Mathias Malzieu me encanta no es nada nuevo, que estaba esperando con ansia otro libro suyo tampoco, que se me salieron los ojos de las cuencas cuando vi que publicaba uno más es una realidad.
El protagonista de nuestra novela ve a una chica de la que se enamora por completo, se enamora del sonido de sus pulmones asmáticos cuando respira, del sabor de sus labios cuando la besa, pero cuando lo hace, desaparece y no la puede volver a ver. Así empezará la aventura de un hombre enamorado de una mujer invisible y la historia de un loro que reproduce todo lo que oye, incluidos los orgasmos de las mujeres de su anterior dueño.
De nuevo, el autor de La mecánica del corazón, La alargada sombra del amor y Metamorfosis en el cielo, vuelve a la carga con esta pequeñísima novela que hace tiritar de amor. Sí, he dicho amor, y lo sé, no me gustan esas cosas en los libros, pero es que Mathias -y permitidme que lo llame por su nombre de pila- lo hace tan dinámico, tan diferente, tan especial, tan... Mathias Malzieu, que enamora a cada palabra. No es como la típica novela romántica, no transcurre así, este romance está bien cuidado y sabemos tan bien que los personajes de Mathias son tan tremendamente enamoradizos, que no nos extraña que sólo con ver y escuchar a la chica invisible se enamore de los sonidos que emite.
El libro está plagado de frases que te hacen sacar una sonrisa y no hay una página donde no encuentres algo tan raro y excéntrico como el autor, hagamos la prueba: hoy es día 23, abro esa página y os pongo una de las frases que aparecen:
Llegué a mi apartaestudio en la calle Brautigan número 10, en el distrito tercero de París, donde unos meses antes había arrastrado mis maletas llenas de vacío. Las paredes eran tan blancas que parecían cubiertas de pintura al ectoplasma.
Vale, se mete un poco en la página 24, pero, ¿veis lo que quiero decir? No hay una sola página en la que no encontremos estas maravillosas frases, estos pequeños regalos por parte del autor.
La manera de ir dando cuerpo a la historia narrada por un protagonista de 37 años que ha perdido su corazón en la guerra mundial del amor, es así, su ex-novia lo dejó y el a su vez, dejó su corazón en el asiento trasero de un taxi... ¡dios mío cómo me encanta! Es sencillamente brillante. La manera de conquistar a su mujer invisible, con besos de bombón que tienen el sabor de sus labios, los mensajes con Elvis, el loro grabador-reproductor, sin duda, uno de los mejores aspectos de la novela.
Está escrita con un sentimiento totalmente diferente al de los tres anteriores, mientras en sus predecesores encontrábamos melancolía y el pequeño gran Jack hacía su aparición de alguna u otra forma, El beso más pequeño es amor y alegría en estado puro, no tiene ese aspecto tan oscuro y Burtoniano como los demás, pero aún sigue teniendo la misma excentricidad a la que nos tiene acostumbrados.
Termina con ocho preciosas páginas en las que hay algunas notas como parte inédita de la historia, llamadas Esparadramores y tituladas algunas como El atetador, La princesa de masa de crepe, Jugar al voleibol con un erizo de mar, El incendio de copos de nieve o La muy Bella Durmiente.
Podría finalizar esta reseña recomendando este libro a todos sin más, pero no. Si nunca te ha gustado la prosa de Mathias Malzieu, este no es muy diferente a los anteriores, sólo es muchísimo más alegre, sin embargo, si te pasa como a mí y sus chaladuras te encantan, no puedes dejar pasar este libro ni un segundo más, no, porque aún no habrás encontrado el beso más pequeño nunca visto.

